La dinámica que seguimos en Iuvenes adorantes es muy sencilla. Te la describimos a continuación.

1. Canto inicial – preferiblemente eucarístico o de invocación al Espíritu Santo

2. Breve oración inicial comunitaria – todos los jóvenes rezamos la siguiente oración:

Jesús Eucaristía: Aquí me tienes en tu presencia. Te adoro con devoción, Dios mío. Perdona mis faltas y pecados. Gracias por los dones y frutos que me concederás en esta oración. Virgen Santísima e Inmaculada, no me desampares. Amén.

3. Meditación y adoración delante del Santísimo Sacramento – Durante unos treinta minutos, permanecemos en silencio delante de Jesús Eucaristía, expuesto en la Custodia o en el Sagrario.

Cada uno cuenta con un material con el que puede alimentar su oración. Este material consiste en:

  1. Una breve recreación narrativa del Evangelio del domingo
  2. Unas citas bíblicas de apoyo
  3. Unas preguntas que te ayudan a meditar sobre tu vida a los ojos de Dios.

Este material es el contenido que iremos subiendo en nuestro blog y que está categorizado como «meditaciones». 

4. Canto final – si el tema del canto coincide con el tema de la reflexión, mejor aún.

5. Compartir – fuera del templo o de la capilla, durante unos quince minutos, los jóvenes nos reunimos y compartimos lo que cada uno ha meditado y orado. Es absolutamente libre: nadie está obligado a participar. La idea es compartir con los demás los frutos de nuestra oración.

6. Breve oración final – para terminar, todos los jóvenes rezamos la siguiente oración:

Padre bueno y misericordioso, concédenos anunciar a Jesús con la alegría y el poder del Espíritu Santo. Enséñanos a vivir como discípulos misioneros, para encontrarnos siempre con tu Hijo en la Eucaristía y en la Palabra, y para llevarlo a los que más lo necesitan. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.


Si quieres mayores especificaciones o tienes alguna duda, no dudes en contactarnos.