En esta sección encuentras unas recreaciones narrativas del Evangelio de cada domingo, que tienen como objetivo ayudarte a participar de cada pasaje «como un personaje más».


el-sembrador-van-gogh.jpg

¿Por qué hablas en parábolas?

Desde la barca, Jesús se dirigía a la multitud que lo escuchaba a orillas del Mar de Galilea. El Maestro observaba con atención el rostro de los oyentes. Una mujer, con los ojos bien abiertos, asentía a cada una de sus frases, mientras que, al lado, su marido bostezaba sin disimulo. Una chica, irritada, tenía el ceño fruncido; su hermana, en cambio, miraba perdida hacia el horizonte. Un joven enamoradizo no quitaba la vista de las dos hermanas; un amigo suyo atendía concentrado el discurso del Señor.

sagrado-corazon-wilson-tamayo

Un yugo suave

Los discípulos se habían dado cuenta: Jesús prefería los lugares solitarios para rezar. En varias ocasiones se había escapado a la montaña él solo —a veces con dos o máximo tres— para pasar largas horas en diálogo con Dios. Lo llamaba Abbá, Padre.

guido-reni

Misión cumplida

El apóstol Santiago, de rodillas y con todo el cuerpo maltrecho, escuchó a su verdugo desenvainar la espada. El corazón se le aceleró. El rey Herodes Agripa, que lo había mandado apresar, observaba al apóstol con desprecio. De improviso, Agripa soltó una carcajada malévola y dio la orden al verdugo: «¡Mátalo!».

nino-rie-biblia

Una buena noticia

Mateo y Tomás entraron en la aldea. Las risotadas de cuatro hombres, sentados al frente del portal de una casa, se robaron su atención. Mateó se rascó la mejilla: ¿sería buena idea dirigirse a ellos? ¿Los escucharían? «Vamos —dijo Tomás con decisión—. Jesús nos ha mandado a anunciar su Palabra a todos».

eucaristia-adoracion

Pan de vida

La sinagoga estaba repleta. Los asistentes habían rezado con mucha piedad la Shemá y las dieciocho bendiciones, con las que acostumbraban iniciar sus encuentros. Ahora escuchaban con atención la lectura de la Ley.

santisima-trinidad

La vida íntima de Dios

La conversación entre Jesús y Nicodemo se había prolongado hasta más de la medianoche. La brisa nocturna acariciaba los rostros de los interlocutores, iluminados por la luna y por una vieja lámpara de aceite. Desde hacía tiempo, Nicodemo deseaba tener aquella entrevista con Jesús, porque lo consideraba un gran maestro.

Viento fuerte, Fuego imparable, Agua viva

Andrés golpeteaba el suelo con el pie. Lo hacía de forma inconsciente cada vez que sentía miedo. Su hermano Pedro había mandado trancar las puertas del lugar donde se encontraban junto con los otros discípulos. ¿Qué pasaría si quienes habían condenado a muerte a Jesús, su maestro, los hallaban?

mision

La misión

«Ánimo, muchachos, ya falta poco». Pedro aplaudía para alentar a sus diez compañeros. El camino cuesta arriba se hacía pesado en algunos tramos y a varios les faltaba el aire. Por fin, llegaron a la cima del monte, pero, en contra de lo que esperaban, no había nadie. Allí no estaba Jesús.

espiritu-santo-promesa

La promesa

Caras largas. La pesadumbre se había apoderado del corazón de los apóstoles. Conforme avanzaba la cena, lo que era un simple indicio se había convertido en una cruda certeza: Jesús, su maestro, no seguiría más con ellos.

Camino, Verdad y Vida

Se respiraba tensión en el Cenáculo. Jesús había dicho a los apóstoles que entre ellos había un traidor. ¿Quién sería?

Cargando…

Something went wrong. Please refresh the page and/or try again.