Esperanza

El anciano Simeón vio a la joven pareja entrar en el Templo de Jerusalén. El hombre llevaba una jaula con un par de tortolitas; la mujer cargaba en sus brazos a un pequeñín de cuarenta días de nacido. «Debe ser su primogénito —pensó Simeón— y lo vendrán a…». Una voz interior interrumpió los pensamientos del anciano: «El niño. Es Él, el Cristo del Señor». Leer Más

Un secreto familiar

Sagrada Familia Egipto Nicolas Poussin

«¡María, deprisa, levántate! Tenemos que marchar». María despertó sobresaltada. Su primera reacción fue mirar a su hijo, que dormía plácidamente. Entonces, un poco más serena, preguntó a su esposo: «¿Qué pasa, José?». «Herodes quiere matar al niño. Debemos huir lejos, a Egipto». Leer Más

Matrimonio en peligro

San José y la Virgen María

José despertó con una sonrisa en los labios: aquel día vería a María. Llevaban ya casi un año desposados: según las costumbres judías, cuando un hombre y una mujer se querían casar, primero tenían lugar los desposorios, en los que se definía un compromiso de unión matrimonial, pero cada uno seguía viviendo en su casa. Después de un año se celebraba el matrimonio y la mujer era conducida a la casa de su esposo. Por eso, la sonrisa de José obedecía a dos motivos: por una parte, estaba feliz de ver a María y, por otra, sabía que estaba ya cerca el día de su matrimonio. Leer Más