Corazón ardiente

peregrinos-de-emaus-en-el-camino-tissot-

Cleofás y el otro discípulo llegan a Jerusalén con la noche ya muy avanzada. Van adonde saben que están los apóstoles y, para su sorpresa, los encuentran despiertos. El que les abre la puerta les dice con efusión: «¡Es verdad lo que decían las mujeres! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!».

Leer Más

El templo verdadero

expulsion-mercaderes-templo-bassano-detalle

Se acerca la Pascua de los judíos y Jesús sube a Jerusalén. Cuando entra en el Templo, el ruido le resulta insoportable: de un lado, los gritos de los vendedores de bueyes, ovejas y palomas; del otro, el tintineo de las monedas de los cambistas. A Jesús le hierve la sangre. Hace un azote de cordeles, y arrea a ovejas y bueyes; a los cambistas les esparce las monedas y les vuelca las mesas; y a los que venden palomas les dice: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre».

Leer Más

Un encuentro definitivo

Andrés corre emocionado. Unas cuantas horas le han bastado para convencerse de que aquel hombre, Jesús de Nazaret, es el Mesías. De repente, alguien se le atraviesa en el camino y Andrés no consigue frenar… caen los dos. Por suerte, es su hermano. Sin gastar tiempo en disculpas, Andrés exclama: «¡Simón, hemos encontrado al Mesías!».

Leer Más

Lo más importante

moises-tablas-ley

Los fariseos estaban contentos. Sus rivales, los saduceos, habían querido dejar en ridículo a Jesús haciéndole una pregunta capciosa, pero él no había caído en la trampa. «Ya es hora de mostrarles a esos saduceos quiénes son los que valen aquí —dijo uno de los fariseos, maestro de la ley, a sus compañeros—. Ya veréis cómo Jesús no sabrá responder a la pregunta que le voy a plantear».

Leer Más