Podemos

Crucifixion-evgraf-sorokin

La madre de Juan sollozaba. «Juan, hijo mío, mira lo que le han hecho al Maestro. ¿Podremos soportar este dolor?… Él acaba de suplicar al Padre que perdone a sus verdugos, pero, ¿podremos nosotros perdonarlos?». Leer Más

El fariseo arrepentido

El joven fariseo sintió las palabras de Jesús como caricia en sus oídos: «Les digo que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos». El nuevo maestro, Jesús de Nazaret, los ponía a él y a sus compañeros fariseos como medida de perfección: ¿acaso era posible que alguien tuviese una justicia mayor que ellos? Leer Más

Lo que alegra a Dios

jesus-sonrie

Aquella tarde Jesús se encontraba en la plaza. En torno a Él se habían reunido personas de toda clase: fariseos bien vestidos y campesinos sudados por la dura jornada; escribas doctos y pescadores analfabetos; publicanos, meretrices y algún que otro extranjero… Todos oían con atención las enseñanzas del Maestro. Leer Más

La señal auténtica

senal-cristiano-amor-al-projimo

Ana entró en la casa de su amiga Lourdes. Se encontró, justo enfrente, con una pared de la que colgaba un cuadro de la Virgen de Guadalupe y, al lado, un crucifijo de madera hermosísimo. Entonces preguntó a su amiga: «Tu familia es muy católica, ¿verdad?». «Espera y te muestro», le contestó Lourdes. «¿Qué me vas a mostrar? Ya con el cuadro y la cruz me basta para saberlo». «Eso no basta», replicó seriamente Lourdes. Leer Más

Amor de pescador

pesca-milagrosa-james-tissot

«Me voy a pescar». Simón Pedro habló con decisión. Desde muy joven, había sido pescador y ahora, después de la Resurrección de Jesús, no encontraba motivos para dejar la pesca. Los discípulos que estaban con él —Tomás, Natanael, Santiago y su hermano Juan, y dos más— le dijeron: «Nosotros vamos contigo». Leer Más

Maestro de misericordia

papa-francisco-confesion

Aquella noche Jesús pasó orando en el Monte de los Olivos. Poco antes de que saliera el sol, fue adonde se hospedaba, se aseó y desayunó un poco. Enseguida se dirigió al Templo: poco a poco, la gente se amontonó a su alrededor para escuchar sus enseñanzas. Jesús, sentado, hablaba con tanto entusiasmo que nadie sospechaba que no había dormido. Precisamente la fuerza y el atractivo de su discurso provenía de ese diálogo prolongado con su Padre la noche anterior. Leer Más

Amar al estilo de Jesús

jesus-mujer-adultera

Se oyeron varios disparos. Dos de ellos lo alcanzaron en el vientre: Juan Pablo II sangraba a borbotones. Rápidamente, se llevaron al Pontífice para el hospital. Mientras tanto, varias personas impedían que el autor de los disparos —Mehmet Ali Agca— escapara. Lo capturaron. A él le daba igual, había cumplido su misión: asesinar al Papa. Leer Más