Paz y alegría

Jesús se aparece a las mujeres, J. Tissot (Museo Brooklyn)

«Esto es absurdo —el soldado se quejaba con uno de sus compañeros—. ¡Custodiar a un muerto por crucifixión! Por lo menos hoy terminaremos con esto…». «Mira, ahí vienen dos mujeres», lo interrumpió el otro soldado. En su rostro se dibujó una sonrisa maliciosa. «Vamos a ver qué quieren». Leer Más

Vigilantes

Jesus ora en el Huerto

Los discípulos subieron con Jesús al Monte de los Olivos. Estaban acostumbrados a que el Maestro buscara lugares solitarios para rezar, lejos de las multitudes. Tras estar un rato postrado, Jesús se sentó, se llevó las manos a la frente como si estuviera meditando y se quedó en silencio. Los discípulos percibían una intensidad especial en la oración de Jesús, pero no sabían explicar por qué: no se imaginaban, aunque él se lo había adelantado, que en tres días sería entregado para morir en la Cruz. Leer Más

¿Cuál es tu prioridad?

hermanos-cruz

La muchedumbre caminaba tras Jesús. Él, de vez en cuando, afinaba el oído y escuchaba las conversaciones de quienes lo seguían. De esta manera logró enterarse de las últimas noticias: un famoso negociante había perdido su fortuna y la torre que había mandado a edificar había quedado a medias; el ejército de un nación lejana había sido masacrado porque su rey no se había rendido a tiempo, aun sabiendo que el enemigo los duplicaba… Leer Más

¡Aviva el fuego!

fuego-vivo

El discípulo no daba crédito a lo que estaba escuchando de labios del propio Jesús: ¿Cómo así que Él no había venido a traer paz, sino división? El Maestro, ciertamente, tenía sus discusiones fuertes con algunos fariseos y escribas, pero nunca había defendido el uso de la violencia ni tampoco había promovido la guerra. ¿Habría cambiado de opinión? Leer Más

Jesús nunca abandona

soledad-abandono-compania-jesus

Los discípulos notaban que aquella noche no era como las demás. Jesús había tenido un tremendo gesto de humildad: el Maestro les había lavado los pies a cada uno. Y ahora, por sus palabras, parecía que se despedía, que se iba, pero ellos no comprendían muy bien a qué hacía referencia. Pedro se atrevió a preguntar: «Señor, ¿adonde vas?» (Juan 13, 36).

Leer Más