La luz del cristiano

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Así como Jesucristo es luz —«Yo soy la luz del mundo» (Juan 8, 12)—, así también Él mismo desea que sus discípulos sean luz: «Vosotros sois la luz del mundo» (Mateo 5, 14). El Señor quiere que la luz del cristiano brille «ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5, 16).

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Evangelizar es iluminar

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«El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y sombras de muerte, y una luz les brilló» (Isaías 9, 1). Esta profecía de Isaías se cumple en Jesucristo: Él es la luz grande que nos ilumina. En efecto, Jesús afirma de sí mismo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8, 12; cf. Antífona de la comunión, III Domingo del Tiempo ordinario, segunda opción).

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La luz de la fe

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Un grupo de gentiles se agrupaba en torno al anciano apóstol Juan. Desde muy joven, Juan había seguido a Jesucristo y, cuando Él subió a los Cielos, dedicó todas sus fuerzas para cumplir con la doble misión que le había encargado el Señor: cuidar a su Madre, la Virgen María, y anunciar el Evangelio a toda la creación.

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Cristo, revelador del Padre

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A través de los ojos de Jesucristo, el Unigénito del Padre, nos adentramos en las profundidades de Dios. Sus palabras nos llevan a contemplar el misterio de la Santísima Trinidad. Consideremos tres ideas: el Hijo ha sido enviado; es la luz de los hombres; y en Él nos es concedida la vida eterna. Leer Más

Sal y luz

Mar y sol

Los discípulos escuchaban impresionados a Jesús. El Maestro, sentado en la ladera del monte, acababa de pronunciar unas sentencias sorprendentes: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados… Alégrense cuando los persigan, porque su recompensa será grande en los Cielos». ¿Qué clase de enseñanza era esta? ¿Cómo era posible que les exhortara a regocijarse cuando sufrieran persecución por su nombre? ¿Qué esperaba el rabí Jesús de ellos? Leer Más

Luz en las tinieblas

Luz en las tinieblas

El muchacho se acercó a Jesús. Temía darle la noticia. «Lo aprecia tanto… —pensaba—. ¿Cómo reaccionará?». Finalmente se decidió. «Jesús… ». No le salían las palabras, pero tenía que decírselo. Ya. Lo susurró rápido: «Herodes ha encarcelado a Juan el Bautista». Leer Más