Matrimonio en peligro

San José y la Virgen María

José despertó con una sonrisa en los labios: aquel día vería a María. Llevaban ya casi un año desposados: según las costumbres judías, cuando un hombre y una mujer se querían casar, primero tenían lugar los desposorios, en los que se definía un compromiso de unión matrimonial, pero cada uno seguía viviendo en su casa. Después de un año se celebraba el matrimonio y la mujer era conducida a la casa de su esposo. Por eso, la sonrisa de José obedecía a dos motivos: por una parte, estaba feliz de ver a María y, por otra, sabía que estaba ya cerca el día de su matrimonio. Leer Más

¿Te atreves a amar para siempre?

matrimonio-para-siempre

Se nota a leguas: Joaquín y María están enamorados. Enamoradísimos. El brillo de sus ojos los delata. Están uno frente al otro, delante del altar. El sacerdote le pregunta a Joaquín: «¿Aceptas a María por esposa? ¿Prometes amarla y respetarla todos los días de tu vida?». Joaquín mira a María y repite para sus adentros: «Todos los días de mi vida…». ¿Será capaz Joaquín? ¿Aceptará? Leer Más