Sal y luz

Mar y sol

Los discípulos escuchaban impresionados a Jesús. El Maestro, sentado en la ladera del monte, acababa de pronunciar unas sentencias sorprendentes: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados… Alégrense cuando los persigan, porque su recompensa será grande en los Cielos». ¿Qué clase de enseñanza era esta? ¿Cómo era posible que les exhortara a regocijarse cuando sufrieran persecución por su nombre? ¿Qué esperaba el rabí Jesús de ellos? Leer Más

Felizmente rechazados

cruz-persecucion

Un niño llegó corriendo adonde María: «¡Casi matan a Jesús!», gritó. La Virgen quedó paralizada. «¡¿Cómo?! ¿Por qué? ¿Qué pasó?». «Estaba enseñando en la sinagoga y al parecer dijo algo que no le gustó a la gente. Entonces se lo llevaron a empujones al barranco, querían despeñarlo… Pero Jesús se escabulló. Ya se fue de Nazaret». Leer Más