Su atuendo lo decía todo. Iba vestido con piel de camello y una correa de cuero ceñida a la cintura. Estaba claro para los que habían leído a los Profetas: Juan el Bautista vestía como Elías (2 Reyes 1, 8). Y eso podía significar una cosa: el Día del Señor estaba por llegar.

Predicación de San Juan el Bautista, Allesandro Allori (Palazzo Pitti, Florencia)

«He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día del Señor, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres». Eran las palabras que el Señor había dicho por medio del profeta Malaquías (Mal 3, 23-24). Y Juan el Bautista se ajustaba al perfil: vestía como el profeta Elías y predicaba un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.

Además, Juan habitaba en el desierto, próximo al río Jordán, alimentándose de saltamontes y miel silvestre. Al verlo, no pocos recordaban la profecía de Isaías: «Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino; voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos”».

Precisamente, eso era lo que pensaba Juan de sí mismo, que era un simple mensajero, una voz que preparaba la venida de alguien más importante que Él. Decía: «Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo».

La expectación comenzó a crecer entre las gentes de los alrededores. Muchos de la región de Judea y de toda Jerusalén acudían adonde Juan. ¿Quién vendría después de él? ¿No sería, más bien, que Juan era el Mesías esperado? Él lo desmentía, pero lo cierto era que el Día del Señor estaba cerca. Muy cerca. El nuevo Elías ya había sido enviado.

El camino por el que ha de penetrar la palabra de Dios consiste en la capacidad del corazón humano. El corazón del hombre es grande, espacioso y capaz […] Prepara un camino al Señor mediante una conducta honesta, y con acciones irreprochables allana tú el sendero, para que la palabra de Dios camine hacia ti sin obstáculo

Orígenes

Texto del Evangelio

Marcos 1, 1-8 (leer).

Lecturas del II Domingo de Adviento

Primera lectura: Isaías 40, 1-5. 9-11 (leer).

Salmo 85 (84), 9-14 (leer).

Segunda lectura: 2 Pedro 3, 8-14 (leer)

Algunas citas bíblicas sobre Juan el Bautista

Lucas 1, 13-17 (leer).

Mateo 11, 7-14 (leer).

Juan 3, 22-30 (leer).

Preguntas para meditar y orar

1. ¿De qué modo me estoy preparando para la Navidad?

2. ¿Mi forma de ser, de vestir, de actuar, refleja a Jesucristo?

3. ¿Vivo con el lema de san Juan Bautista: “Conviene que Jesús crezca y yo disminuya”?

Un comentario en “Se acerca el Día

  1. Juan el bautista vino a preparar el camino a Jesús bautizando nos con agua y nos decía que venía uno más grande que el y nos bautizarla con Espíritu Santo.

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